Serie A: Lautaro entró en el ST y, con un golazo, le dio la victoria al Inter por 3-1 sobre el Udinese
El Toro ingresó en el complemento con el partido igualado y sobre el final le dio los tres puntos al equipo de Milán.
Lautaro Martínez ingresó en el segundo tiempo y con un golazo, le dio la victoria al Inter sobre el Udinese por 3-1 en el Estadio Giuseppe Meazza por la 23ra fecha de la Serie A de Italia. Los otros tantos los anotaron Romelu Lukaku, de penal, y Henrikh Mkhitaryan para el local y había empatado transitoriamente para el Udinese, Sandi Lovric.
El Inter de Italia se puso en ventaja con el gol del belga Romelu Lukaku de penal a los 16 minutos de la etapa inicial. Denzel Dumfries fue a buscar una pelota y fue derribado en el área, pero, el árbitro entendió que no era para cobrar penal. Sin embargo, fue llamado por los árbitros del VAR y, luego de revisarla, decidió cobrar la pena máxima a favor del local.
Lukaku se hizo cargo del penal, que en primera instancia, falló. El arquero del Udinese, Marco Silvestri, tapó el tiro y envió la pelota al tiro de esquina. Pero, una vez más, el VAR intervino y le marcó al juez principal que el golero de la visita se había adelantado y por lo tanto había que ejecutar nuevamente. Lukaku tuvo revancha, apuntó contra el palo derecho del arquero y convirtió el 1-0 parcial.
El Udinese se encontró con el empate transitorio sobre el cierre de la primera etapa. Sandi Lovric fue asistido en la puerta del área grande por el argentino Roberto Pereyra, y el volante austríaco no perdonó, y le rompió el arco a Samir Handanovic. Con el empate 1-1, se fueron a descanso.
En el complemento el Inter buscó la victoria que recién la iba a conseguir sobre el cierre del encuentro. Ya con Lautaro Martínez en cancha, Henrikh Mkhitaryan a falta de 18 minutos para el cierre, puso el 2-1 parcial con un golazo de derecha desde el borde del área grande.
El Toro tuvo dos ocasiones para convertir su gol. La primera, luego de un contragolpe, quedó mano a mano con el arquero rival y decidió picarla. La pelota, para sorpresa de él y de todos los presentes, se fue por arriba del travesaño.
Pero iba a tener revancha y no le perdonaría, una vez más, la vida al Udinese. El delantero argentino recibió la pelota, se perfiló y le rompió el arco a Silvestri y puso cifras definitivas en Milán por 3-1.


