Colón se salvó del descenso, empató ante Morón y la gente igual expresó su enojo
El equipo salió a jugar el complemento del partido con Morón ya salvado de cualquier tipo de complicación con el descenso. La gente, que no tiene nada que festejar, pidió que se vayan todos e insultó a la Comisión Directiva de Godano. Se fueron el CADU y Talleres.
El equipo salió a jugar el complemento del partido con Morón ya salvado de cualquier tipo de complicación con el descenso. La gente, que no tiene nada que festejar, pidió que se vayan todos e insultó a la Comisión Directiva de Godano. Se fueron el CADU y Talleres..La pregunta del millón, de cara al complemento, era una sola: ¿este Colón salvado del descenso gracias a los otros (CADU y Talleres), podía mejorar un poco en los segundos 45 minutos frente a Morón?.
Segundo tiempo
Por lo pronto, cuando arrancó el segundo tiempo, la gente entendió otra cosa: a pesar de estar “salvado” (de irse a una Primera “B” Metropolitana), las tribunas hablaron todas juntas y al mismo tiempo: “Que se vayan todos…que no quede ni uno solo”; “La camiseta del Negro se tiene que transpirar….sino no se la pongan…váyanse no roben más”; “La comisión…la comisión…se va a la p…que lo parió”.
El entrenador sabalero, que escuchó los reproches, decidió mandar a dos chicos a la cancha: Kevin Colli y el “Tanque” Ojeda, en reemplazo de Jourdan (resistido) y Castro (intrascendente, una vez más). Al toque, entre Salvá y los defensores evitaron el gol de Colón que había arrancado de una posición dudosa.
Cuando otra vez Medrán movió el banco, decidió sacar a Yunis y Bernardi (entraron Gaitán y Laborié), el propio cordobés ante los silbidos decidió juntar sus manos pidiendo disculpas. Al toque, las cámaras lo mostraron llorando de manera desconsolada en el banco de suplentes.
En la última jugada del partido, Nazareno Arasa le perdonó la vida a Colón ante un claro penal en modo básquet/vóley a la salida de un tiro de esquina para el Deportivo Morón. Hubiera sido demasiado castigo para la gente, que estalló en la despedida con el mismo canto de guerra: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.

Colón y Medrán siguen sin ganar. Es la consecuencia de no jugar a nada como en toda la temporada de ascenso con este rotundo fracaso. A dos fechas del final pasó lo que tenía que pasar y lo que se veía venir: a Colón lo salvaron los otros; léase el CADU y Talleres de Remedios de Escalada.
Llegar hasta acá fue innecesario, como todo lo que viene ahora: los dos partidos finales y la irresponsabilidad de confirmar elecciones recién en el final de noviembre cuando estamos a mediados de septiembre. Se terminó (gracias a Dios) el año para Colón, con un almanaque que tiene 100 días menos que el de todos los otros. Cien días menos.
Fuente: El Litoral

